miércoles, 2 de septiembre de 2009

Gaddafi, Quevedo y la vergüenza torera

¿Cómo se puede pasar de ser reconocido como uno de los líderes del terrorismo mundial a acoger en tu casa a un corrillo de presidentes, ministros y demás representantes de estados de paises democráticos (está bien, unos más que otros) dispuestos a alabar tus 40 años en el poder de la dictadura que tienes montada? ¿Y si además hace una semanilla que acabas de recibir con todos los honores a un terrorista que asesinó a 283 personas?

Pues al parecer la cosa no es tan complicada. Que se lo pregunten a nuestro hijo de puta Gaddafi. Solo hacen falta dos cosas: tener al don Dinero de Quevedo de tu lado y la falta de vergüenza torera de los responsables de los países que envían allí a unos señores en representación tuya, mía y del vecino de enfrente. ¿Que va Berlusconi? Pues que vaya, oiga. Pero a Libia el señor Moratinos va en mi nombre, desgraciadamente. Y en el del resto de los españoles. Nosotros, que éramos los defensores de la libertad y la democracia del pueblo iraquí allá en las Azores. ¿O no?

No. Ni lo éramos entonces ni lo somos ahora. La política exterior, fundamentalmente, consiste en abrir mercados, comercializar nuestros productos, favorecer el acceso de nuestras empresas en otros países. Globalización. ¿Hay otras cosas que se podrían tener en cuenta? Sí, claro. Por supuesto. Se podrían tener en cuenta. Pero si conviene hacer la vista gorda a esas miajillas que son las libertades de prensa o de culto o la democracia, mismamente... pues se hace, y aquí paz y después gloria. O dinero. ¿Y luego?

Luego, nuestro Moratinos tendrá que seguir buscando oportunidades: ayer en Venezuela, hoy en Libia, mañana... Mañana ya vendrá otro Gobierno, con otro Ministro de Exteriores. Y que siga la hipocresía.

8 comentarios:

  1. Si la diplomacia española va a tener en cuenta los crimenes de Gaddafi de la época de Tocata y los Fragel Rock, supongo que primero tendríamos que cortar relaciones con los americanos por comenzar una guerra de agresión sin precedentes desde la invasión de Polonia en 1939, y que ha resultado en un río de sangre que ni en los sueños más húmedos de Gaddafi. O Gadafi. O Qadafi. O con h intercalada, dependiendo del crucigrama. Me gustaría verte defendiendo a la diplomacia española por promover la democracia en el Magreb cuando las elecciones libres y democráticas las ganen los islamistas en Marruecos, Argelia, Libia, Egipto, y Palestina. Al sur de Europa le viene bien un nuevo cinturón verde, que con esto de la globalización nos estamos quedando todos de un mismo color.

    Un abrazo, golfo.
    Carloh

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  2. Desgraciadamente España también formó parte de aquella "guerra de agresión sin precedentes desde la invasión de Polonia en 1939". Pero comparar a Gaddafi con Bush es, cuanto menos, tendencioso y desproporcionado. Al menos desde el momento en que uno ha sido elegido por sus más de 200 millones de habitantes y el otro... más bien no. El antiamericanismo por sistema y el 'y tú más' no me parecen argumentos sólidos para legitimar o deslegitimar las relaciones internacionales de un país.

    Yo no afirmo que los estados que se consideren democráticos tampoco deberían mantener relaciones con España porque aquí tuvimos a Franco durante 40 años haciendo de las suyas. Porque no es lo mismo haber tenido a un dictador que tenerlo. Como no es lo mismo una guerra civil que mandar a un terrorista a que asesine gente por el mundo.

    Aún así, y volviendo al tema de las relaciones internacionales, también critico a los estadounidenses que en su día venían a dorarle la píldora a Franco porque les interesaba para conseguir sus objetivos militares (instalar sus bases en nuestro territorio) y comerciales (para 'sacar a España de la autarquía' buena falta hacían los productos américanos, claro está). A nosotros nos vino genial su Plan Marshall, pero viéndolo con perspectiva y objetividad, aquello era asegurarse que Franco mirara con buenos ojitos al otro lado del charco.

    En todo caso, puede ser discutible si se deben establecer o mantener tratados comerciales con Libia o cualquier otro país. Pero ir a honrar los 40 años en el poder de Gaddafi no lo es.

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  3. Me parece curioso que en la prensa española, en cuanto a relaciones internacionales discutibles, se citen los mismos países. Y todos nos sabemos la lista. Cuba, Venezuela, Libia, Marruecos... Lo único que digo es que tratamos con países mucho más discutibles y nadie escribe una columna. Y cito a China, por ejemplo. Tratamos con muchas joyas. España no se queda atrás, las tropas internacionales en Irak han matado más civiles que el hijo de puta de Gaddafi. Ah, pero es que Gaddafi es árabe y tiene nombre de villano como Saddam... Y otro hijo de puta, el tirano de Mohamed VI, que no permite la democracia en Marruecos... A ver si los mismos aplauden la democracia cuando gane un partido islamista radical a un par de kilómetros de nuestras costas. Ahí los querré ver a todos. Entonces quizá echemos de menos a estos hijos de puta.

    C.

    Disculpad por escribir bajo anónimo, no consigo que se me publique de otra forma.

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  4. Estoy de acuerdo con Carloh en que la manida lista de "Cuba, Venezuela y cía" como amiguitos de Zapatero está ya bastante agotada como argumento para criticar las relaciones exteriores del gobierno. Quisiera saber exactamente qué ha hecho el gobierno de Zapatero para que le vengan siempre con ese cuento, teniendo en cuenta que no hemos movido un dedo por Cuba, y con Venezuela lo único que hemos hecho ha sido "estar" junto a otros veinte países en la Cumbre Iberoamericana anual. Pero claro, como Chávez es un showman, un payaso, y su país está tomando gran protagonismo ideológico y económico, todas las cámaras van a él y muchos españolitos se quedan con la impresión subconsciente de que "Zapatero ha ido a reunirse con Chávez". Uf, tenía que soltarlo.

    Pero centrándome: las relaciones exteriores de los países son muy comerciales sí. Probablemente ahora si ahora diésemos plantón a Gaddafi muchos aplaudiríamos el gesto simbólico (otros lo criticarían). Sin embargo, cuando dentro de un año, de dos, de cinco, el recibo de la luz empiece a subir sin control nos preguntaremos ¿por qué no previó esto el gobierno? ¿quién coño está al mando de la economía del país? Y es que nuestro Gas Natural, con el que en este preciso instante (un jueves cualquiera a las seis de la tarde) está funcionando un 40 % de España (https://demanda.ree.es/demanda.html) viene por la ruta Libio-Argelina.

    Ojo no es que yo esté a favor de hacerle la corte a Gaddafi, pero... ¿qué es hacerle la corte a alguien? ¿Ir gratis a su fiesta de cumpleaños y que salga en el telediario? ¿O estar consumiendo (y pagando) en este preciso instante CASI TONELADA Y MEDIA POR SEGUNDO de Gas en todo el país sin que ningún columnista diga esta boca es mía?

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  5. Quisiera aclarar que el hecho de haber incluido en el artículo el nombre de Venezuela entre los países a los que el Ministro de Exteriores hace visitas no es por repetir hasta la saciedad la lista de "Cuba, Venezuela y cía", sino porque (si no me equivoco) fue el último país en el que estuvo Moratinos de visita institucional y, en todo caso, porque ya discutimos ese asunto en los comentarios de un artículo anterior. Que no es por cuestiones partidistas de 'ZP sí' o 'ZP no'. Cuando visite China, si queréis, escribimos otro artículo. Y cuando llegue el siguiente partido al Gobierno criticamos si lo merece lo que haga su Ministro de Exteriores en su momento. Pero no es justo que se ponga el grito en el cielo porque se critique este acto ahora que está ocurriendo. De hecho, Libia no está en esa manida lista, ¿no? Leches, a ver si ahora no se va a poder hablar...

    Critico que se vaya precisamente ahora a Libia, a celebrar el aniversario de ese energúmeno. Es el gesto lo que critico, no que se le compre el gas. Me temo que en esa materia prima nos quedan pocas más opciones. Pero, como dije anteriormente, esa es otra discusión: si se deben o no mantener relaciones comerciales con países que no respetan los derechos humanos. Y me temo que mi respuesta es que no nos queda otro remedio: nos quedaríamos sin países demasiado rápido. Pero de ahí a homenajear a Gaddafi...

    Y, Carlos, no dudo que quizás en el momento en el que los islamistas elegidos democráticamente en Marruecos decidan invadir Ceuta, Melilla y Al-Ándalus entera me diga a mí mismo: 'Ay... con lo tranquilitos que estábamos todos con aquel gran hombre que era Mohamed VI'. Pero hasta entonces prefiero no ponerme la venda antes de tener la herida. Aunque está claro que es un problema muy gordo ... ¡y que la elección sería terrible!

    Saludos distendidos y desestresados ;)

    PD: Podríamos organizar alguna reunión del PyS alrededor de unas cervezas antes de que se nos vaya Álex a las Chimbainas, ¿no?

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  6. Estoy de acuerdo contigo en la mayor, Juli, es decir en lo impresentable que es Gaddafi, un militar dictador que se forra con mano de hierro, y en que me jode cualquier gesto amable hacia él por parte del gobierno, de España o de donde sea.

    Pero a ver: si opinas que las relaciones comerciales son una cosa y los gestos simbólicos diplomáticos otra, lo respeto, pero yo creo que están siempre unidos, con muy contadas excepciones.

    En otras palabras: puedes estar al 100% seguro de que si no tuviésemos intereses comerciales esenciales con Libia, Moratinos no estaría ahí satisfaciendo su ego. Por esa razón no enviamos al ministro a cenar con el Presidente de Chad, ni a Sudán, ni al Congo belga, ni a Siria, ni a Birmania, ni a Corea del Norte, ni a Vietnam, y un largo etcétera. Porque hoy mismo no les vamos a comprar unas 13.600 toneladas de gas natural (el 32 % de los hidrocarburos que vienen a España). Además, ellos tienen la sartén por el mango: no les exportamos ni pipas.

    Por cierto que nuestro principal suministrador (39 %) es Irán, otro paradigma de los derechos humanos.

    Es triste.

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  7. Es triste pero es así. El mundo nos ha salido caprichoso y ha puesto determinadas materias primas en unos lugares y no en otros.

    Y claro que las relaciones comerciales y la diplomacia están íntimamente relacionados, pero me tengo que resistir a creer no se puede mandar a Libia a un becario si hace falta hacer acto de presencia en las honras a un cabrón y no a nuestro más alto representante en el exterior. Me tengo que resistir.

    Y quizás no me he sabido expresar completamente, pero contra lo que cargo no es directamente contra Moratinos, sino contra la realidad española en política internacional. Aunque obviamente tiene buena parte de responsabilidad en el tema, él solo no puede cambiar el modelo energético del país, por poner un caso. El problema es que andamos tan a la deriva en tantos aspectos, que tenemos que hacer de tripas corazón y ver como algo 'aseumible' que un representante nuestro vaya a lamer el culo a Gaddafi.

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